Las escuelas hospitalarias cumplen un rol fundamental en garantizar el derecho a la educación de niños, niñas y jóvenes que, por motivos de salud, no pueden asistir a un establecimiento educacional tradicional. En estos espacios, el aprendizaje se adapta a las trayectorias vitales y emocionales de cada estudiante, poniendo en el centro a la persona.
La Escuela Hospitalaria es una modalidad educativa que opera al interior de recintos de salud o en coordinación directa con ellos, permitiendo que estudiantes en situación de hospitalización o tratamiento prolongado continúen su proceso educativo. Su objetivo no es solo dar continuidad curricular, sino también ofrecer un espacio de contención, vínculo y sentido en contextos marcados por la enfermedad y la incertidumbre.
Desde Educa Fractalia, reconocemos a la escuela hospitalaria como un gran espacio para el desarrollo del pensamiento, la metacognición y la autonomía del aprendizaje en contextos no tradicionales. Diseñar herramientas educativas pertinentes para estos entornos implica comprender la complejidad de sus dinámicas y valorar el enorme impacto que tiene la educación cuando se convierte en un acto de cuidado.
En el marco de la SOCHIEM UdeC, Alejandra Solís presentó una propuesta metodológica basada en el modelo de Alan Schoenfeld, orientada a evaluar procesos metacognitivos en el aula mediante un instrumento más viable para el contexto escolar y una tipología integral para fortalecer el análisis y la retroalimentación.
En el marco de la SOCHIEM UdeC, Alejandra Solís, fundadora de Fractalia, realizó una exposición en la Universidad de Concepción, sede Los Ángeles, centrada en un desafío clave para la enseñanza de la matemática: cómo evaluar no solo los resultados, sino también los procesos de pensamiento y la metacognición que los estudiantes movilizan al resolver problemas.
Durante su presentación, abordó las dificultades que presentan algunas estrategias de evaluación por la alta demanda de tiempo y gestión en contextos escolares, y compartió el diseño y validación de un instrumento derivado de investigación de postgrado, sustentado en el modelo de resolución de problemas de Alan Schoenfeld, con el propósito de aportar una alternativa más aplicable a la realidad del aula.
Como aporte central, presentó una Tipología Integral orientada a optimizar la triangulación y el análisis de datos mixtos, permitiendo caracterizar desempeños y fortalecer la retroalimentación, con foco en el componente metacognitivo de la resolución de problemas.
El miércoles 3 de diciembre, los números salieron del cuaderno para instalarse frente a uno de los murales más emblemáticos del sur de Chile. En alianza con el equipo de Mediación de la Casa del Arte de la Universidad de Concepción, Educa Fractalia realizó la experiencia pedagógica “Exploradores del mural: matemática, arte y reflexión”, una jornada donde la matemática se trabajó desde el patrimonio artístico penquista.
Entre las 09:30 y las 12:30 horas, un curso del Colegio Salesiano de Concepción dejó atrás la sala de clases para ocupar la Pinacoteca UdeC como aula viva. El objetivo fue desarrollar habilidades metacognitivas a partir de la resolución de problemas matemáticos, usando como contexto el mural Presencia de América Latina y el espacio que lo alberga. Los estudiantes midieron, compararon, estimaron y modelaron el entorno, conectando conceptos matemáticos con elementos concretos de la obra.
La jornada comenzó con una conversación introductoria donde se presentó la matemática como una disciplina interpretativa, ligada al contexto y no solo a algoritmos. Luego, los y las estudiantes trabajaron sobre láminas plastificadas del mural, observando sus formas, colores y composiciones para extraer de allí preguntas matemáticas. A partir de la obra, trazaron líneas, midieron longitudes, identificaron ángulos y buscaron patrones geométricos que pudieran modelar.
Durante el trabajo práctico fueron apareciendo hallazgos inesperados. Uno de los grupos, por ejemplo, identificó una repetición de triángulos que interpretó como una posible representación del cordón montañoso de la Cordillera de los Andes en el fondo del mural. A partir de esa intuición, levantaron mediciones, compararon proporciones y discutieron cómo podría representarse ese relieve a través de figuras geométricas. Este tipo de descubrimientos permitió que la reflexión artística y el razonamiento matemático se alimentaran mutuamente.
“Exploradores del mural” se enmarca en la línea de experiencias que Educa Fractalia impulsa para vincular la matemática con el patrimonio y la cultura local, acercando la disciplina a los estudiantes desde problemas auténticos y situaciones que reconocen como propias. La colaboración con la Casa del Arte UdeC y con el Colegio Salesiano de Concepción refuerza, además, el trabajo en red entre escuela y universidad para promover aprendizajes profundos y significativos.
Con actividades como esta, Fractalia continúa consolidando su propuesta: una matemática que se piensa, se dibuja, se mide y se conversa, en diálogo permanente con el arte y con el entorno que habitan niños, niñas y jóvenes.